Qué hartón de reir!!!! Al final valió la pena la odisea transportil hasta Sant Pere de Ribes.
Y la odisea Sant Pere - Vilanova también valió la pena. Gracias al señor taxista que se apiadó de nosotras a las 3 de la mañana y nos salvó de morir de una hipotermia...aún queda gente buena el mundo! ;P